Silvia recordaba perfectamente cuándo había tenido lugar el incidente, por llamarlo de alguna manera. Su hijo estaba en la cama escribiendo alguna historia en su ordenador portátil y ella acababa de atender en el teléfono de la habitación una llamada de su marido. Según devolvió el auricular a su sitio, su hijo con sorpresa le dijo:
—Mamá, la llamada, todo esto, todo, ¡yo ya lo he vivido!, ¡lo he vivido! ¿Es esto posible, mamá?
