Los límites del humor (otra vez)

Hace tiempo escribí una entrada acerca de los límites del humor, es decir, de las cosas sobre las que se puede hacer chistes, y las cosas sobre las que no.

Si no la has leído, hazlo. Cito a personas que se explican mucho mejor que yo.

En líneas generales, la lista se divide de este modo:

– Cosas sobre las que te puedes reír: Todas.
– Cosas sobre las que no deberías hacer chistes: Ninguna.*
*siempre que el chiste sea bueno.**
**bajo tu responsabilidad.

Me gustan mucho una apreciación que hace el gran Ricky Gervais sobre este tema: El humor negro implica la complicidad del receptor.

Pero en cualquier caso, a la hora de hacer un chiste susceptible de herir la sensibilidad de alguien, creo que es importante tener en cuenta estas normas:

No te rías de alguien en concreto.
– Un buen chiste no se basa en la desgracia, sino en el equívoco.

El protagonista de Forastero en tierra extraña, Valentín Michael Smith, reflexiona sobre el humor y concluye que consiste en reirse de las desgracias. Yo discrepo. Por eso existe el ingenio y los juegos de palabras.

– Un chiste siempre requiere un público: asegurate de que eliges bien a tu receptor.
Nunca te disculpes: si debes hacerlo, significa no has seguido las normas anteriores.

Estas normas se pueden aplicar a la literatura fácilmente: Un buen libro de humor juega con las situaciones, y uno malo te cuenta chistes. Por eso Terry Pratchett es eterno.

En el blog De retrones y hombres, los autores Pablo Echenique-Robba y Raul Gay profundizan en el humor irreverente con bastante buen tino:

A veces da la impresión de que no queremos reírnos de ciertos asuntos porque tenemos un retorcido sentimiento de culpa. Como si al bromear sobre el 11M fuéramos coautores de la matanza; o al hacerlo sobre ETA nos convirtiéramos, por un instante, en batasunos.

Que los bípedos se rían de los chistes sobre retrones será un síntoma de que ya no somos ciudadanos de tercera.

[…]

          – Mi novio me trae todos los días el desayuno a la cama.
          – Es lo normal, teniendo en cuenta que eres tetrapléjica.
          – Y tú una puta envidiosa.

2 pensamientos en “Los límites del humor (otra vez)”

  1. Muy divertidas estas dos entradas sobre el humor. Ya había visto el vídeo de Gervais pero siempre te partes de risa al volver a verlo. A ver si dentro de poco haces una tercera entrada sobre los límites del humor (o sobre lo que pasa cuando los superas).

    1. Jaja, tomo nota!

      Prepararé una tercera entrada cuando tenga algo de material nuevo, o cuando R Gervais la vuelva a liar en la presentación de los Golden Globes 🙂

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