La mala educación (por escrito)

Imagina que estás hablando con un amigo y, a la hora de despedirte, te das la vuelta y te vas sin decir nada.

Imagina que, cuando un cliente se acerca a tu empresa, le haces esperar mientras hablas del partido de fútbol con tus compañeros de trabajo.

Imagina que, en medio de una conversación, la persona que tienes enfrente COMIENZA A HABLARTE EN VOZ ALTA Y SINQuETU LE ENTIENDAS MUYBIEN LOQUEDICE.

Estoy hablando, por supuesto, de los asquerosos correos electrónicos.

Los email son una especie de híbrido entre una conversación informal y una carta ordinaria, y así nos va, que no sabemos cómo tratarlos. Están las personas que los redactan como si pagaran por cada letra que envían, y las que no diferencian entre “asunto del mensaje” y “cuerpo del mensaje”.

Imagen sacada de un libro de texto de quinto de primaria:

Antes se decía que comerse letras era “como si escribieras un sms”, pero ahora habría que decir “como si mandaras un whatsapp”, que es algo así como hablar estando muy borracho.

Así que aquí te dejo las cinco normas más elementales para no ser un poligonero electrónico:

1. No escribas en mayúsculas. Eso ya lo sabías porque es vox populi. Si quieres remarcar algo, subraya las palabras o usa un tipo de letra en negrita. Pero no escribas en mayúsculas porque parece que estás gritando y queda de lo más paleto.

2. Empieza siempre con un “buenos días” y termina despidiéndote. Un email es una conversación cerrada, es decir, no es un chat en el que esperas una respuesta inmediata. Deberíamos tratar cada correo como si fuera una comunicación independiente.

3. Repasa el texto antes de enviarlo. Porque escribir con faltas de ortografía se perdona en personas que no han recibido una educación, pero si eres de esos universitarios que escriben “vamos haber una película al cine“, has de saber que tus padres malgastaron su dinero en tu educación. Y, además, tu madre quería un perro, pero tu padre insistió. Que lo sepas.

4. Responde siempre. Cuando una persona te envía algo por email, una respuesta tipo

Buenos días.

De acuerdo, muchas gracias.

Un saludo,

no tardarás tanto en enviarla y a la otra persona le gustará. ¿No te pasaría a ti? Dicho con otras palabras: sé agradecido, que es gratis. Esto vale para el resto del día, no sólo para cuando escribes un email. Pero esa es otra historia.

5. Responde lo antes posible. No dejes los correos días o semanas como no leídos en tu bandeja de entrada. Si necesitas tiempo o ganas para responderlos, envía un email corto que diga “en unos días te contesto”, por ejemplo, y quedarás estupendamente. No hay excusa para no dar un acuse de recibo inmediato, aunque sea una respuesta automática de tu gestor de correo.

 

Eso es todo. Ahora voy a revisar mi correo, que tengo mensajes por leer desde ni se sabe…

Sí, lo sé. Nunca dije que yo lo hiciera bien. ¡Pero lo intento! ¡De verdad que lo intento!

2 pensamientos en “La mala educación (por escrito)”

  1. Jajajaja, veo que realmente te molesta este tema!!

    Te diré que estoy de acuerdo contigo en todo… aunque a menudo me dé pereza responder un mail 😛

    1. Jo. Con los amigos y demás no me molesta, pero con empresas y profesionales, creo que a veces se peca de cierta… vagancia a la hora de tratar correctamente un email.

      Yo el primero, conste. Bueno, el primero no, pero el segundo o tercero, por ahí andaré 🙂

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