La mala educación (por escrito)

Imagina que estás hablando con un amigo y, a la hora de despedirte, te das la vuelta y te vas sin decir nada.

Imagina que, cuando un cliente se acerca a tu empresa, le haces esperar mientras hablas del partido de fútbol con tus compañeros de trabajo.

Imagina que, en medio de una conversación, la persona que tienes enfrente COMIENZA A HABLARTE EN VOZ ALTA Y SINQuETU LE ENTIENDAS MUYBIEN LOQUEDICE.

Estoy hablando, por supuesto, de los asquerosos correos electrónicos.

Los email son una especie de híbrido entre una conversación informal y una carta ordinaria, y así nos va, que no sabemos cómo tratarlos. Están las personas que los redactan como si pagaran por cada letra que envían, y las que no diferencian entre “asunto del mensaje” y “cuerpo del mensaje”.

Imagen sacada de un libro de texto de quinto de primaria:

Antes se decía que comerse letras era “como si escribieras un sms”, pero ahora habría que decir “como si mandaras un whatsapp”, que es algo así como hablar estando muy borracho.

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