Supongamos que disparo al presidente

Es un decir, por supuesto.

Porque me resultaría imposible. Alguien con mis conocimientos, con mis recursos, jamás podría idear un plan para abrirle un tercer ojo entre las cejas al presidente. Es una cuestión logística y práctica, porque no quiero arruinarme la vida.

Es interesante remarcar cómo la ética se escabulle en un rincón cuando se hablan de estos temas en estos tiempos. La realidad es más dantesca que la ficción, y hasta  George Orwell frunciría el ceño ante lo que estamos viendo. No sé si estoy comentando un relato o una noticia. Curioso.

Porque veo esta imagen, y me da por pensar.

Pienso que si disparo a un televisor no se me podría acusar de intento de asesinato, porque una comparecencia en prensa a través de una pantalla no es real. Es una burla hacia los periodistas y medios de comunicación, hacia las personas que lo ven, que lo esperan, que piden explicaciones.

Malos tiempos para la prensa: la gente de la calle se ha acostumbrado a dudar de las palabras de un periodista, la manipulación es tan exagerada que uno se cansa de que lo tomen por idiota. Los jefes pagaban a los medios, y los medios decían lo que querían que se dijera, y eso no es periodismo, es propaganda.

Pero es que ahora, hasta vuestros jefes os toman por idiotas. 

Así que me pregunto: Si disparara al presidente, o a la televisión en la que aparece,

¿a alguien le parecería mal?

Estoy escribiendo un relato sobre este tema. Mi interés es puramente académico. Conste.

 

Disclaimer: No dispares a la televisión de tu domicilio cuando veas aparecer al presidente en ella. No dispares nunca a la televisión de tu domicilio, si puedes evitarlo.

 

2 comments on Supongamos que disparo al presidente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.