Hanshichi, un detective en el Japón de los samuráis.

Llevaba mucho tiempo queriendo leer este libro. Detectives en el Japón del siglo XXI… ¡Admitirás que la idea parece interesante! No me animaba a comprarlo porque no conocía a nadie que lo hubiera leído y cuyos gustos coincidieran más o menos con los míos y, con la edad y la acumulación de libros, uno ha aprendido a volverse más selectivo.

Pero me lo regalaron por mi cumpleaños, lo he leído y, ahora que han pasado unos días y mi asombro ha vuelto a sus niveles normales, he decidido escribir las conclusiones. Por eso te doy la bienvenida a…

¡Las aventuras de Hanshichi, la más extraña, fantástica y japonesa versión de Sherlock Holmes!

Con el permiso de Detective Conan, claro.

La introducción del libro cuenta muy bien los orígenes del personaje, la decisión de llevar a cabo la publicación de sus historias en castellano, los problemas de la traducción directa y ese tipo de detalles que, a mí por lo menos, me gusta mucho saber.

Puedes leer una reseña sobre el libro en la página de Hislibris, donde hacen unos comentarios excelentes. Yo no voy a aportar más que una impresión personal bastante subjetiva.

Las historias de Hansichi tienen un atractivo especial, pero es un error acercarse a ellas esperando leer historias de detectives. Para empezar, la resolución de las tramas a veces es un poco tramposilla, y el protagonista resuelve misterios sacándose de la manga pruebas que el lector desconoce o simplemente corriendo hacia delante, por decirlo de algún modo, mientras los culpables se apresuran a confesar sus crímenes a su alrededor.

Es decir, que como detective, lo que se dice detective… No digo que fuera malo, pero digamos que era más persistente que perspicaz, por decirlo de algún modo, lo que viene a decir que usaba la porra tanto como el ingenio.

Esa es la parte negativa del libro: que no se puede considerar, a pesar de que el propio autor hace la comparación, que Hanshichi fuera una especie de Sherlock Holmes. Si lo enfrentas desde ese punto de vista, te decepcionará.

Sin embargo, Hanshichi es un personaje muy peculiar al que he terminado cogiendo mucho cariño. Tanto él como todos los personajes que aparecen, hasta los más irrelevantes, tienen una personalidad muy bien definida y llena de matices. A lo mejor es por las diferencias culturales, pero me ha parecido que cada escena, paisaje, descripción y personaje eran nuevos, diferentes, muy limpios y definidos.

Las tramas están bañadas de elementos sobrenaturales y de creencias y costumbres de la época. No entorpecen la narración pero sí la enriquecen, y convierten el libro en un imprescindible para los enamorados de Japón.

Los Kappa, monstruos de los ríos, gustan de comer niños y pepinos. Son así de raros.

Los relatos se pueden leer de forma independiente, y algunos me han gustado más que otros, claro, pero todos tienen un toque especial y muchas veces distintivo, lo que convierte la lectura en una experiencia muy agradable e interesante.

Está editado por Quaterni y la verdad es que han hecho un gran trabajo. Se incluyen notas sobre la pronunciación, por ejemplo, y eso significa que se han tomado su labor muy en serio. Te dejo con unas palabras de la introducción.

El lector tiene en sus manos la primera traducción realizada en español de las aventuras del famoso detective Hansichi, obra del escritor Okamoto Kidô (1872-1939). Entre ellas, la titulada El Caso del halcón desaparecido, no tenía hasta ahora traducción ni siquiera en inglés.

 

Por cierto, ya existe un segundo tomo… Espero que alguien me lo regale en Navidad. Yo lo dejo caer, por si acaso.

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