¿Está sobrevalorado leer?

Recupero esta entrada de un blog antiguo porque la quieres tener a mano.

Estás esperando a un amigo en un bar. En vez de vídeos de caídas graciosas de youtube en el móvil, tienes en las manos un libro de bolsillo. No sólo eso, además lo estás leyendo.

Cuando alguien te mira raro, te acuerdas de esta entrada. Supongo.

Un lector empedernido y, además, silencioso.

En un foro de literatura en el que participo se planteaba hace poco esta pregunta…


¿Está sobrevalorado leer?


La respuesta no es tan obvia como parece. Respira profundamente y cuenta hasta diez antes de seguir, porque generalizo cosa mala.

LOS QUE SÍ LEEN

Los lectores habituales tendemos a pensar que somos más cultos, más inteligentes y mejores personas que aquellos que no leen.

¿Que no? Oh, vamos, sé honesto.

Sin embargo, olvidamos que leer es una forma de evadirnos, de perder el tiempo, como ver una película, jugar a un videojuego o ver un partido de fútbol.

¿Estimula tu imaginación? Sí, pero eso no es una cualidad positiva en este mundo (de mierda) y, además, es una actividad íntima y solitaria, así que socialmente hablando es mejor ver el partido en el bar con los amigos que pasar la tarde solo en tu cuarto. Al fin y al cabo, somos animales gregarios.

Leer no es necesariamente algo positivo.

Una amiga mía decía que la gente “pierde mucho el tiempo con internet”. Yo argumenté que leer a Saramago no es mejor forma de ocio que ver vídeos de gatitos o cotillear a tus amigos en facebook. El tiempo de ocio lo aprovechas para distraerte, relajarte, ser feliz. Y ella, que ha sufrido La Caverna, terminó por darme la razón.

No deberíamos otorgar a la lectura beneficios demasiado exagerados. Un tonto no se vuelve listo porque lea. Aunque quizá sí se vuelva más interesante.

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LOS QUE NO LEEN

Los que no leen no saben lo grande que es el mundo. “¡En la vida pierdo yo el tiempo leyendo un libro!”, me dijo una vez un amigo poligonero.

Jodido patán.

La gente que no lee de forma habitual tiende a ser poco imaginativa. Por lo general, la gente que no lee no sabe discutir y sus argumentos consisten en repetir lo mismo que acaban de decir pero más alto, ya que el volumen, para muchas personas, otorga la razón.

gritos1En una discusión, la ignorancia es proporcional al volumen empleado.

Acostumbrados a no leer, no saben hacerlo entre líneas y, por lo tanto, no comprenden lo que les dicen si no es de forma literal. En general, no saben enfrentarse a sus problemas de forma constructiva o imaginativa. No es una consecuencia directa de no leer, pero se observa con mayor frecuencia en los que no lo hacen.

“¡Es que no hay quien te entienda!” es una frase que pronuncian más veces los no lectores que los lectores habituales. Comprobadlo, es cierto. Probablemente habrá otras razones, pero no deja de tener su gracia.

Dicen que leer afecta a determinadas partes del cerebro que no se estimulan con la televisión. Básicamente, la diferencia consiste en que al leer tenemos que “recrear” en nuestra mente lo que leemos, y eso estimula áreas de nuestro cerebro que no se activan de otro modo. Eso supone que el “esfuerzo” mental de leer a Dan Brown es mayor que el de ver un documental de la 2, por lo que el cerebro se ejercita con mayor eficacia, aunque culturalmente el beneficio sea diferente. Y discutible.

 

Tampoco hay que exagerar. Aquí dicen que ver televisión en exceso disminuye la comprensión lectora de los niños lo que en realidad es una memez. Obviamente, si estás viendo la tele no estás leyendo. Una cosa es que leer mejore la comprensión lectora y otra que ver la tele la disminuya. Entendería que el artículo dijera que ver programas deportivos en exceso disminuye la capacidad de hablar correctamente de los niños, pero ese es otro asunto que daría para escribir muchos artículos diferentes.

La respuesta a la pregunta que hacíamos al principio, entonces, ya está un poco más clara:
 
Leer está sobrevalorado por los que leen, e infravalorado por los que no lo hacen. 

Lo que significa que las personas somos de un egocéntrico que damos asco. Mi ombligo lo corrobora.

 

Próximamente: ¿Está sobrevalorado leer en versión original?


5 comments on ¿Está sobrevalorado leer?

    1. He leído que se han formado unas colas considerables en las firmas del libro que ha escrito Belén Esteban. Eso hace que piense que todo el mundo lleva un lector dentro y que aquellos que no leen, simplemente no han encontrado su libro adecuado.

      Dicho esto, y con el ejemplo que he puesto de la princesa del pueblo, creo que leer está sobrevaloradísimo. Y escribir, ni te cuento. 🙂

  1. Muy contuntente y clara tu reflexión y fantástico tu sentido del humor. Gracias. Yo no leo ficción, nunca me ha enganchado y creo que en gran parte tuvo que ver el hacerlo por obligación mientras estudié la educación obligatoria: me inmunizaron. Pero sí soy imaginativa; resulta ser que con lo que mis pacientes platican en el consultorio, tengo material suficiente para echar a andar mi imaginación y recrear en mi mente lo que me describen y catalizar soluciones a sus problemas. Creo que leer ficción debe ser divertido; si no lo es, no tiene sentido a menos de que sea educativo o informativo (y que el informarme y educarme sean obligatorios, necesarios o, al menos, útiles). De no ser así, yo prefiero ver y escuchar. Creo que el entretenermos o aprender a través de la lectura es un gusto bastante subjetivo y, sí, atascado (con poca originalidad, por coerto) por much@s pedantes engreídos.

    1. Muchas gracias, Claudia.

      Como bien dices, leer debe ser algo divertido… Y si, además de entretenerte y evadirte, mejoras como persona en algún sentido (intelectual, emocional o simplemente cultural), pues mucho mejor. Pero si un libro no cumple la primera condición, difícilmente cumplirá la segunda.

      Ver y escuchar es algo que no está al alcance de cualquiera… A todos nos enseñan a leer en el colegio, pero en realidad no nos enseñan a escuchar a los demás (nos obligan a hacerlo, que no es lo mismo)… Si eres de esas personas capaces de escuchar a los demás en silencio y sacar algo en claro de lo que dicen… ¡vaya, felicidades! Mi limitada capacidad de atención hace que, cuando alguien me esté contando algo, lo imagine en mi cabeza como una escena de una película, o lo relacione con un personaje de un libro o un cómic… Y a veces pierdo el hilo, jajaja

      Seguro que te engancharías a algún libro de ficción cuyos personajes vean el mundo como tú lo haces o, al menos, que interaccionen con la gente del mismo modo. 🙂

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