El test de Bechdel en los libros

AVISO IMPORTANTE: Cuando conozcas este test, lo aplicarás por defecto a todos los libros y películas que veas, y el resultado te va a sorprender.

Es test de Bechdel es una especie de broma que surge a raiz de un cómic de Alison Bechdel. Aquí lo explican muy bien.

Básicamente, se dice que una película supera el test cuando en ella:

1. Aparecen como mínimo dos mujeres con nombre propio  (es decir, que no se identifiquen en el Casting como “chica Nº 1 y chica Nº 2).

2. Hablan entre ellas (es decir, una dice algo y otra responde, una frase sin respuesta no es una conversación)

3. Hablan entre ellas de algo que no sea un hombre. Sin más restricción. Con que el tema de conversación no sea un hombre, es igual hijo, pareja, jefe, padre, amante, o quien sea, vale.

Qué básico, ¿verdad? Qué tontería, qué estupidez. Son condiciones tan simples, tan obvias, que sin duda casi cualquier película con un mínimo de personajes la cumplirá…

¿verdad?

(puedes activar los subtítulos en castellano)

Ejem. Curioso.

Entonces me pregunté: ¿sucederá esto mismo en los libros? De los últimos que he leído, algunos pasan el test, y algunos no. He realizado un análisis un poco por encima y, sin entrar a valorar las razones por las que esto sucede, he comprobado que, generalizando bastante, los libros escritos por hombres tienen más probabilidades de fallar el test.

De esta conclusión extraigo otra: Las mujeres tienen más facilidad para trabajar con personajes de ambos sexos que los hombres.

¿Estoy diciendo que una mujer es mejor escritora que un hombre? No, ¿no? Estoy diciendo que los hombres tenemos más probabilidades de limitar nuestra capacidad para crear personajes. Eso, a los que escribimos, debería hacernos pensar.

No nos dejemos llevar por ideas preconcebidas. No estoy hablando de machismo, sino de ignorar de forma inconsciente (o consciente) a más de la mitad de la población humana. Está claro que un drama político no puede abusar de personajes femeninos en cargos de poder, si quiere ser realista, pero…

¿No estamos aquí para crear? ¿No podemos imaginar un mundo más honesto?

 

5 pensamientos en “El test de Bechdel en los libros”

  1. Suelo dar una charla sobre el tema a mis alumnos del presencial e igual este año que me paso al vídeo en los talleres virtuales también lo haga. En esa charla lo que suelo decir es que es un insulto para un escritor (hombre, se entiende) que le digan que no puede empatizar lo suficiente con el sexo femenino como para no poder crear personajes femeninos redondos (y verdaderamente femeninos). Se da por sentado que las escritoras podemos crear personajes masculinos sin problemas, que se niegue eso a los escritores me parece un insulto, la verdad ;).
    Entiendo que esto sucede por dos razones (seguro que hay más, pero estas creo que son las fundamentales): 1) las mujeres estamos acostumbradas a leer libros protagonizados por hombres (hay más literatura con personajes masculinos que femeninos) por lo que la identificación nos resulta más fácil; 2) abundan los personajes femeninos estereotipados o falsamente femeninos, por lo que la identificación se hace con estos y no con los otros. En la literatura existen personajes femeninos increíblemente buenos escritos por varones (Emma Bovary, Anna Karenina, Ana Ozores…), pero abundan más de los otros ;).

    1. Espero no haber dado la impresión de que pienso que un hombre no puede escribir personajes femeninos redondos, creíbles, complejos o interesantes.

      Poder, podemos. Simplemente lo hacemos menos. Como entiendo que la incapacidad no es técnica, lo achaco a una cuestión de costumbres totalmente inconsciente.

      Decía como conclusión que Las mujeres tienen más facilidad para trabajar con personajes de ambos sexos que los hombres. Quizá esa facilidad provenga de que, como tú dices, la mayor parte de los libros están protagonizados por hombres, y simplemente se sigue la corriente.

      De cinco escritores (masculinos) más o menos noveles que conozco, a los que leo con una cierta frecuencia, tan sólo uno de ellos utiliza con naturalidad a personajes femeninos.

      El resto… Espera, que hago recuento… utiliza personajes femeninos que son novias, o leitmotiv para que el héroe actúe, o discapacitadas (para poner tiernos a los personajes masculinos), o invisibles. No es broma.

      De las escritoras más o menos noveles que conozco, haciendo memoria, todas usan personajes masculinos y femeninos indistintamente.

      Insisto, no es una cuestión de incapacidad: es un hecho.

      O al menos eso creo, vaya, que tampoco ha analizado una muestra muy grande de libros

      Creo que es un reflejo del mundo en el que vivimos. Lo que realmente me molesta es no darme cuenta cuando yo lo hago.

      Por ejemplo: Escribí un relato de ciencia ficción ambientado en una sociedad actual, pero muy evolucionada. Uno de los protagonistas viaja al pasado, y todo.

      Bien. En ese relato no hay ni una mujer. ¿Razones? Mi ceporrez. Pensé en dos científicos más o menos protagonistas y los describí como hombres. Por inercia. Cuatro personajes en total, cuatro hombres.

      ¿Sé utilizar personajes femeninos? Creo que sí. Igual que me esfuerzo por evitar mi laismo null, me esforzaré por evitar otros hábitos que considero, si bien no incorrectos, sí inadecuados.

      Ya que al escribir doy forma a un mundo, al menos intentaré que ese mundo sea más honesto. ¡Aprovechemos las ventajas de escribir!

  2. ¿ Y en cuantas películas hay dos hombres identificados con sus nombres que dialoguen entre ellos sin mencionar a una mujer: hermana, hija, mujer, amante… ? Más aún, ¿Es el cine representativo de la realidad? No estoy negando que haya machismo o discriminación sexista en la cultura (el cine es sólo una de sus expresiones), sino cuestionando el buen criterio de la pregunta y el método propuestos

    1. No se trata de “mencionar”, sino de que la conversación “gire en torno a”. Eso sucede en la mayoría de películas, creo… Al menos, en las últimas que he visto sucede en todas. Por ejemplo, en las películas de acción, que por lo general están protagonizadas por hombres, los protagonistas masculinos suelen tener una motivación (trabajo, dinero, venganza, poder) y además consiguen a la chica. Los femeninos suelen tener como motivación conseguir al chico. 🙂

      ¿Es el cine representativo de la realidad? Depende: a veces pretende serlo. La pregunta y el método no son más que una curiosidad, insisto, que (creo yo) no debe tomarse como verdad absoluta y representativa de la literatura y el cine. Es muy efectivo, sin embargo, para que nos cuestionemos si los personajes femeninos realmente tienen el mismo trato y visibilidad que los masculinos.

      No quiero hablar de machismo, esa es una conclusión que cada uno debe tomar o no como cierta y que, además, es automática. Pero Marce, en la siguiente película que veas, estoy seguro de que te preguntarás sin darte cuenta si pasa el test: verás como, y espero equivocarme cada vez más, los personajes masculinos salen, por lo general, mucho mejor parados.

      En este sentido, ojo, que si nos ponemos a hablar de arquetipos y estereotipos, la gente de a pie salimos muy perjudicada en el cine, seamos hombres o mujeres. Cuando el cine y la literatura imitan a la realidad, a veces se vuelven muy aburridos 🙂

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