El Dullahan, Sleepy Hollow y cómo perder la cabeza

Cuando era un niño, vi un programa en la televisión en la que aparecía un hombre a caballo decapitado, que llevaba su cabeza sujeta bajo el brazo.  Ese jinete se coló en mis pesadillas y, como no podía huír de él eternamente, me hice amigo suyo. Cuando salía a pasear con mi bicicleta BH, a veces me lo encontraba y me acompañaba durante un rato. Esquivábamos coches y peatones en las calles, y perseguíamos duendes por los bosques. No hablaba mucho, pero era amable conmigo.

Ese programa hablaba del Jinete sin cabeza de Irving pero, en realidad, de quien me hice amigo es del Dullahan.

El Dullahan es un espíritu que proviene de las tradiciones celtas. Te va a caer bien, ya lo verás.

Suele dejarse ver en algunas fiestas señaladas como el Samhain, que es la versión no americanizada de Halloween.

Mucha gente reivindica el origen celta de la fiesta de Todos los Santos. Se quejan, con razón, de que la mayoría desconoce lo que celebra, arrastrados un poco por la influencia del cine y blablabla. Es una discusión habitual todos los años, ¿verdad?

La palabra Halloween es una contracción de All HallowsEve, es decir, “Víspera de Todos los Santos“. Todos los Santos es una fiesta religiosa que se celebraba en mayo y que, por la manía de la Iglesia de enmascarar las fiestas paganas, en el s. VIII se trasladó a la fecha actual, para que coincidiera con el Samhain y así cristianizar esa fiesta pagana. Se hizo igual con la Navidad o con los lunes, ese invento diabólico que va después de los domingos.

Los irlandeses llegaron a Estados Unidos y con ellos sus fiestas y costumbres. Junto al Samhain cristianizado, es decir, el Halloween, llevaron las leyendas de Jack El Tacaño, por ejemplo, y también la de nuestro amigo el Dullahan.

-Pero… ¡Si es el Jinete Sin Cabeza!

Pues sí, así es. Si pensabas que ese personaje había aparecido por primera vez en los alrededores de Sleepy Hollow, te equivocas. La leyenda de Sleepy Hollow es un relato escrito por Washington Irving en 1820, pero el Jinete Sin Cabeza ya rondaba por las pesadillas de los europeos mucho antes de cruzar el charco. El valle donde se desarrolla la historia está ubicado en el estado de Nueva York, y el Jinete Sin Cabeza es el espíritu de un antiguo soldado que… Bueno, mejor si lees el relato, que está muy bien.

Es curiosa la relación que existe entre la fiesta de Halloween, el Samhain irlandés y Todos Los Santos. No importa la cultura, el tiempo o el lugar; todos nos acercamos al calor y la luz del fuego, huímos de las sombras, nos reconfortamos con la presencia de los demás y contamos historias para alejar el miedo y los malos espíritus. Procesiones de fantasmas, renegados del Infierno, demonios, hadas, duendes y, por supuesto, jinetes sin cabeza, forman parte de nuestra historia tanto como los generales y reyes que ordenaban la muerte de nuestros antepasados.

Dicho todo esto, y teniendo en cuenta que todos somos hijos de nuestro tiempo, recordemos que Halloween, para los que tenemos cierto gusto musical, sólo hay uno:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.