Creación de idiomas ficticios, o como comerte la cabeza

¿Pensando en crear una lengua alienígena no euclidiana o en darle algo de color a esa raza sospechosamente élfica de tu novela? Enhorabuena, te estas metiendo en un berenjenal importante y no pienso ayudarte con ello, pues todo lo que pueda explicar sobre la creación de idiomas lo va a hacer otra persona mucho mejor. Sigan leyendo, que la clase viene luego.

Blablablablablabla…

¿Merece la pena currarse una lengua entera de cero?

En mi caso, a cada raza de mis novelas fantasiosas le asocio un idioma y con eso voy tirando. Siempre intento meter algún sufijo molón, alguna modificación o modismo particular, pero nunca me distancio mucho de la fuente. Por ejemplo, mis medianos/ hobbits/ kenders usan expresiones que derivan de gaélico y el celta. Con el tema de la jerga reconozco que me lío la manta a la cabeza un poco más, pero esto ya es una cuestión personal.

Sinceramente, a mi el pensar en crear una gramática me da ardores y sudores. Quizá en unos años me venga arriba y me ponga a ello, pero ahora mismo no me interesa. y es que cuando pensamos en la creación de lenguas siempre se nos viene a la cabeza Tolkien, y con razón. Lo que hizo ese hombre no tiene nombre. Pero hay otros grandísimos ejemplos de lenguajes inventados como el Klingon, la jerga de La Naranja Mecánica o la neolengua de 1984. La de the expanse me parece la hostia, por cierto.

La nueva serie de Netflix se podrá subtitular en Klingon. No me lo estoy inventando.

La creación de una lengua es un trabajo de iceberg. El lector solo apreciará la superficie de tooodo el curro que requiere, y eso puede llegar a ser frustrante. Recientemente terminé un curso de Caja de Letras sobre la literatura fantástica y a todos los alumnos nos invitaron a asistir a una clase sobre el tema que nos atañe.

A continuación, os traigo dicha clase, íntegra. Es la mar de interesante y muy completa, aunque en ocasiones se pone demasiado técnica, para mi gusto. Yo aprendí bastante del tema, y aunque no tengo intención de aplicar lo que he aprendido a corto plazo, estoy seguro de que tarde o temprano le daré uso.

Sin más dilación, una clase deluxe free for all

Disfruten

No llega a las dos horas. Todo bueno

Y por si os habéis quedado con ganas de más…

Y con esto me despido. ¡Sigan escribiendo!

Antonio M. Vileya Pérez

Caja de Letras

El menda

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