
Entrada y poemas escritos a cuatro manos por Libertad García-Villada y Jesús Durán.
Hace unos días, escuché una conversación sobre poesía japonesa. Los interlocutores eran personas leídas, acostumbradas a textos poéticos y que, de igual modo, comparten con nosotros —autores de esta entrada en el blog— la idea de que apenas se lee poesía. Pero no es la carencia de lectura el tema que queremos abordar.
La conversación trataba de las posibilidades —alejadas de la realidad de la representación del haiku— y de la capacidad que tienen esos tres versos para expresar una emoción.
Me dio —y nos dio— qué pensar. Porque solemos leer haikus, recomendarlos y publicarlos, y escribirlos a cuatro manos, lo que representa un reto añadido. Sí, ¿cuán efímero llega ser un haiku? ¿Hasta dónde se puede llegar? ¿Permitirá Eduardo —el amo y señor del blog— esta entrada en sus dominios? ¿Varía la intensidad del mensaje dependiendo del idioma, de la mentalidad, de la historia?
Dice Alberto Silva en su publicación El libro del haiku que «El núcleo del haiku viene a ser la experiencia de una sensación, cuando el poeta es capaz de marcar la singularidad de un sujeto cuya emoción efímera se prolonga en la de otro, el lector. Los haikus en español buscan seguir siendo “emocionantes”: graves o livianos, graciosos, sorprendentes, contrastados, penosos, a veces chocantes».
¿Pueden llegar a ser sorprendentes? ¿Chocantes?
Pues la respuesta —un ejemplo— la tienes en un haiku —uno de muchos— de Juan Manuel Villalba, escritor con algunos premios a sus espaldas y autor de varios libros de poesía. En particular, en su libro Matiné (2023), escribió:
Por qué tan lejos
si el futuro esperaba
en el pasado
Vamos a lo sorprendente: el mencionado libro enlaza poesía y películas. ¿Cabe una película en un haiku? Así lo cree el autor. Películas y haiku.
¿Has adivinado a qué película se refiere el anterior haiku? ¿No? Pues a 2001: una odisea del espacio.
Más preguntas sobre el comentario de Alberto Silva: ¿Puede ser gracioso un haiku? Pues tal vez. Y seguro que complicado; incluso confeccionarlo puede llevarte toda la noche. Y si no que se lo digan al grupo Tally Hall, una banda estadounidense de rock formada en 2002. Escucha la canción Haiku (2005). No deja de tener su gracia:
Haiku, de Tally Hall (2005):
I have been trying
To write a haiku for you
Some things I just can’t do
Maybe you’re beyond
Ancient Asian poetry
Or maybe it’s just me
I have been trying
To get this haiku just right
All night for you, alright
I’m through!
Maybe this poem
Was lost in the sauce we spilled
That never got refilled
I’ve never thought much
Of formulaic verse anyway
And rhymes are not my fort!
I have been trying
To get this haiku just right
All night for you, alright
I’m through!
I’m trying not to try too hard
But you’re hard to write down right
So I pen these trite attempts
At haikus for you tonight
La da dee diddum
Lada da dum doo diddle
Dum doo la dee do
There, that’s sufficient!
I wrote a haiku for you!
Well, I tried at least
And that’s not so bad
I’m working here
Can that be said for you?
I’m trying not to try too hard
But you’re hard to write down right
So I pen these trite attempts
At haikus for you tonight
Words don’t work like Webster says
They trip me up all night
I’m just trying to write for you
But you’re hard to write down right!
Bueno, pues si terminaron por fin de escribirlo y cantarlo, es el momento de proponerte que leas los nuestros. Nuestras propias obras. Más emotivas, por supuesto.
Si has llegado hasta aquí, solo necesitas un poco más.
Te ofrecemos haikus de dos concursos en los que participamos. Y un haiga —poema con acuarela de nuestra autoría, la misma que figura como imagen destacada—. Pertenecen a convocatorias de este año: de la librería Haiku (noviembre) y de Zenda (febrero y octubre).
Esperamos que te gusten.
Haikus
Suelo cubierto
de vivos tonos ocres;
lluvia de otoño.
***
Soles nocturnos
Mil callados testigos
de nuestro encuentro
***
Tu musical voz
Un bello pentagrama
de vibrante amor
Haiga

Acuarela 18×26 cm. Color índigo

Coincido con que apenas se lee poesía, pero es que, al menos en occidente, se trata de la escritura más individual, más introspectiva de todas. Si uno no está en la misma “sintonía” que quien escribe esos versos, podrá leerlos mil veces y nunca sabrá a lo que se refieren. Esto, en parte y aunquedebería ser lo contrario, desmotiva bastante.
Saludos,
J.
Tu comentario abre las puertas a un interesante debate. Sí, en algunas ocasiones, desalienta no entender la poesía. Pero ocurre también con la prosa, con cualquier texto en realidad. Y quizás en dichas ocasiones el autor ha fallado. Porque, como dice Amalia Bautista (sobre la poesía): «[…] el poema debe tener una estructura clara y precisa, debe decirnos cosas, y no sólo palabras, y debe tender un puente entre lo particular y lo universal, un camino de ida y vuelta que puedan recorrer autor y lector. […] En poesía importa lo que se dice y cómo se dice, pero también, y quizá por encima de esto, lo que se calla y lo que se sugiere».
Es cierto que la poesía japonesa valora no expresar sentimientos de forma explícita. Y tal vez por esto se valore más últimamente en occidente. Aunque no toda es así en la actualidad.
Te recomendamos leer nuestra entrada sobre literatura japonesa (https://relatosymentiras.com/recomendaciones-de-poesia-japonesa/) en la que presentamos/sugerimos libros que analizan, explican y profundizan en el significado del haiku y que permiten comprender mejor este género.
Muchas gracias por tu opinión y por leernos.
Un saludo,