
Libertad: ¿Estamos ya todos?
Eduardo: Creo que sí… ¡Dale, Jesús! ¿Te has aclarado la garganta? “Golpea exhausto el poste tosco y recto…”.
Jesús: Vale, voy. Ejem… Estamos aquí reunidos con motivo del primer aniversario de la publicación de la Antología de Ciencia Ficción: Primer Contacto.
Cumplir con un aniversario suele entenderse que es un motivo de celebración. Sin embargo, no siempre —o ahora— se refiere al resultado, a la publicación como destino final. En nuestro caso nos detenemos para hablar del trayecto recorrido, la larga travesía, aunque suene a cliché, de la Antología de Ciencia Ficción: Primer Contacto.
Y, no obstante, lo celebramos con un cierto y contenido desánimo. Porque —y ya sabemos que suena a queja o lloriqueo— la antología, que ha sido un proyecto honesto y de calidad, no ha alcanzado la visibilidad que hubiéramos deseado.
Eduardo: Pues no sé, yo tampoco quería que tuviera más éxito. ¿Te imaginas tener que viajar para hacer presentaciones? Y luego el jaleo de las ventas… Tener que declarar a Hacienda… ¿Y qué haces luego con el dinero? Buf, no sé. Muy complicado. Mejor así.
Libertad: ¿De qué dinero hablas? La antología se vende en Amazon en papel sin beneficio alguno para nosotros, y en las plataformas para descargar está a coste cero.
Eduardo: Ah, es verdad. De la adaptación a serie que me propuso Neftlix no os he dicho nada, ¿verdad? Bueno, haced como que no sabéis nada. Era un jaleo.
Libertad: ¿Eh?
Jesús: Cierto —admitimos— que no somos de promociones, de anuncios constantes ni de insistir con posteos repetidos e interminables. Teníamos una idea clara: dejar que la antología hablase por si misma, sin añadirle etiquetas innecesarias. Nosotros, meros organizadores, sin participación escrita con relatos en la misma, confiábamos en que la calidad de los autores y el cuidado puesto en su elaboración la impulsarían un poco más.
Libertad: Eso, y que no se nos ocurrió ningún relato.
Eduardo: Además, yo creo que ha funcionado muy bien: cerca de doscientas descargas, un montón de reseñas en Amazon…
Libertad: Tiene una reseña.
Eduardo: Un montón de una. ¡Hay que ser positivo!
Jesús: Tal vez es que nuestra antología convive con otras antologías que se publican de diferente manera. Poseen otros objetivos. Por ejemplo, antologías que reúnen —sin convocatoria— a varios autores bajo un mismo volumen, ya sea para darse a conocer o para publicar textos escritos para la ocasión, con mayor o menor fortuna. Muchas veces, estas antologías, son y funcionan como una herramienta de promoción. Tal cual, simple y directo a tus seguidores. Algunas triunfan, destacan un tiempo, otras quedan en el olvido en un mercado saturado.
Eduardo: ¿Como la antología esa que vais a sacar con vuestros relatos escritos a cuatro pies?
Libertad: A cuatro manos.
Eduardo: Leyendo alguno de ellos, me entran dudas…
Libertad: Perdona, pero son mejores que los tuyos, que solo hablas de gatos y de gente rara…
Jesús (que sigue a lo suyo): Entonces, ¿por qué celebrar este aniversario? Porque quizá sea el momento de darle una vuelta y repensarlo todo. Seguro —y lo ¿pensamos?— que la antología, como género editorial, aún tiene mucho que ofrecer… si se reinventa. No debería limitarse a ser un escaparate lleno de amiguismos. Debería convertirse en una labor de selección crítica, con una cuidada corrección, cariño y esmero en la presentación y edición. Cualquier cosa mejor que un producto de temporada.
Y nos preguntamos: ¿tal mala es la antología que no ha sido ni siquiera nominada para los premios Ignotus? No lo creemos.
Libertad: Yo no la voté porque se me olvidó.
Eduardo: Y yo no puedo votar porque tengo antecedentes.
Jesús (suspirando): ¿Es muy tarde para marcharme a otro blog a escribir?
Eduardo: No puedes. Tu contrato, ya sabes.
Jesús: ¿Las cadenas siguen siendo necesarias?
Eduardo: Chí.
Libertad: Bueno, vale. Tú, a ver, el que está viendo esto: te invitamos a leerla y a juzgar por ti mismo. Esta disponible de manera gratuita. Incluso ahora la tenemos aquí, en el blog. UN poco más abajo verás el enlace de descarga en formato epub, y también en pdf… Solo te pedimos que la disfrutes y que leas los relatos con atención, porque creemos que son realmente buenos.
Jesús: ¡Eso es! Contratamos a un corrector, encargamos el diseño de cubierta a un profesional que hizo un trabajo excelente, contamos con un escritor reputado para el prólogo, y dedicamos mucho tiempo al maquetado, al orden de los relatos…
Eduardo: Por suerte guardo mis dados de rolero. Así resultó muy fácil decidirlo todo.
Jesús: Eh… No fue así, estuvimos un montón de tiempo con las puntuaciones, los votos y todo eso. Y la elección del ganador, que también llevó lo suyo.
Libertad: No hagáis ni caso a Eduardo, que es un memo. Lee, disfruta, comparte. Y si te gusta mucho alguno de los relatos, díselo al autor, que eso siempre anima.
Eduardo: Y si no te gusta te devolveremos el dinero, ojo.

