Interludio Zen Nº 2

Como te contaba antes, el día de la gran paliza hicimos una parada en una cabaña que se encontraba a unas pocas horas antes de llegar a Encamp, ubicada en un entorno muy bonito pero que se encontraba bastante sucia por dentro. En el rato que estuvimos allí parados llegó una pareja que eran más bien jovencitos, cargados con sus mochilas y sus sacos de dormir, y por otro lado llegó también una pareja de edad más avanzada, más cerca de los sesenta que de los cincuenta, que estaban recorriendo un tramo del GR. En ese momento empezó a lloviznar de nuevo, y la pareja joven nos preguntó por otro lugar donde pasar la noche.

(Dramatización)

—Nos preocupa un poco la lluvia —dijeron—, porque parece que va a ir a más… Pero esta cabaña está un poco mal para dormir. No sabemos si seguir caminando hasta la siguiente cabaña que hay un poco más arriba.

—No sabría qué deciros —respondió Silvia—. La siguiente cabaña está más limpia que ésta, pero tardaréis un par de horas en llegar.

La chica se volvió y le preguntó al hombre mayor a ver qué opinaba, ya que ellos habían venido por una dirección diferente a la nuestra y a lo mejor conocían otra cabaña. El hombre estaba colocando las cosas de su mochila. Les miró y, sin dejar de ajustar correas y cordones, les dijo que, cuando tienes una duda de este tipo, lo mejor es seguir andando. Usó una expresión concisa y elegante, como buen inglés que era.

—Keep moving —dijo. Y siguió a lo suyo.

Desde entonces, en bastantes ocasiones, Silvia y yo nos hemos acordado de él: Ante la duda, mantente en movimiento. Ese no es un buen consejo si estás perdido en la montaña, sólo, de noche y sin luces, por ejemplo, cuando moverte sin saber a dónde vas te puede colocar en un aprieto, pero creo que entiendes lo que quiero decir. No dejes que el cansancio o el desánimo decidan por ti, porque cuando estás cansado o deprimido no piensas con claridad ni de forma objetiva. Tomar decisiones en esos momentos es como hacer la compra en el supermercado cuando tienes hambre: un error que termina en precocinados y patatas fritas.

Pues eso, que adelante, siempre hacia adelante, porque no sabemos cómo hacer retroceder el tiempo, y sólo debemos arrepentirnos de las cosas que hacemos, y nunca de las cosas que no nos atrevimos a hacer.

 Keep moving, dijo el tipo ese. Y se quedó tan ancho.

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