Archivo de la categoría: ¿Inspiración? ¿Dónde?

Inspiración en imágenes

Cuando surge una idea en tu cabeza, y esa idea tiene algo que ver con un lugar o una persona, lo normal es que te formes una imagen mental, una representación más o menos nítida de lo que quieres contar.

Se llama imaginación. Es algo que usaban los niños antes de que existiera la televisión, hace mucho tiempo, cuando se leía. Los adultos solemos perderla durante uno de los grandes reveses que nos da la vida: El primer corazón roto, el primer funeral o la primera hipoteca.

DSC01528_29_30_tonemappedCuando quiero escribir sobre un lugar determinado, me ayuda mucho tener cerca fotografías o dibujos que se aproximen a esas imágenes mentales que tengo en mi cabeza. La gente de +Nubes, por ejemplo, muchas veces lo borda. Lo normal es que utilicen fotografías sin retocar, pero a veces se dejan llevar y consiguen imágenes tan sorprendentes como éstas. Seguir leyendo Inspiración en imágenes

Acción Poética

Mi ciudad es fea, fea de verdad. Dicen que tiene un encanto señorial, por su importancia histórica, ya sabes. Eso es como decir que es interesante, pero fea.

A su favor diré que es una ciudad vieja, llena de esquinas, recodos, cruces de caminos y lugares donde no llega la luz del sol. Las ciudades antiguas tienen magia.

ENTRADA 7

Uno de los lugares mágicos de mi ciudad vieja. En todo el centro.

La magia, en esta ocasión, es reciente y se escribe sobre muros blancos.

Seguir leyendo Acción Poética

Por qué debes perseguir aquello que te hace feliz.

Porque si no lo haces, serás un desgraciado.

Qué tontería, ¿verdad? A mí se me olvida a menudo. Al cabo del día, unas cuantas veces. Jo.

Estaba leyendo este excelente artículo de Chuck Palahniuk (escribió El Club de la Lucha, por ejemplo), llamado Trece consejos para escribir, y se me ha ocurrido una idea:

SOY UN IDIOTA

Seguir leyendo Por qué debes perseguir aquello que te hace feliz.

Así empieza todo

 

Por una intención.

 

Intentas abrir los ojos. No puedes hacerlo.  Entonces recuerdas que estás tirado en un charco de sangre, la tuya, en un callejón oscuro, y no puedes afirmar con toda seguridad que sigas vivo.

Piensas “en el fondo me lo merezco”. Puede que tengas razón, porque atacaste a una mujer joven, indefensa y asustada, que resultó que no estaba ni indefensa ni asustada y que llevaba una 9mm en el bolso.

Son cosas que pasan. ¿Es tu muerte el resultado de tu intención de atacar a otra persona? ¿O ella tenía intención de matarte desde el primer momento en que te vio?

Si lo piensas con calma, ella sacó el arma antes de que tú dijeras “dame la cartera”…

 

La intención lo es todo. Cuando nuestro presidente llegó al poder tenía la firme intención de hacer su trabajo lo mejor que sabía. Esto sucede con todos los presidentes de todas las corporaciones, paises o compañías.

Lamentablemente, no sabemos cual es su trabajo y, además, la incompetencia destaca más cuanto más alto es el cargo que ocupa una persona. Por eso podemos afirmar que

a) hacen su trabajo

b) lo mejor que saben

Quizá su trabajo consiste en enriquecer a un número determinado de personas. O quizá saben muy, muy poco sobre cómo funciona el mundo. Pero tienen muy claras sus intenciones, y por eso hay tantos políticos que se merecen un tiro en la cara.

 

Dicen que todos los hombres mueren, pero eso no siempre es cierto. A veces escribo sobre personas que no mueren. A veces, personas que ya han muerto me cuentan qué tal les va, y no son historias tristes.

 

A veces,

trasnos y trastolillos,

ninfas y hadas,

ondinas y sirenas,

salamandras y fuegos fatuos,

 

me susurran un cuento al oído, y no puedo menos que escribirlo.

 

Mi intención es evitar que esas historias se pierdan y, mientras tanto, intentar entretenerte.

Y hacerte sentir. Sin emociones no somos nada.