Categoría: Citas

La mala educación (por escrito)

Imagina que estás hablando con un amigo y, a la hora de despedirte, te das la vuelta y te vas sin decir nada.

Imagina que, cuando un cliente se acerca a tu empresa, le haces esperar mientras hablas del partido de fútbol con tus compañeros de trabajo.

Imagina que, en medio de una conversación, la persona que tienes enfrente COMIENZA A HABLARTE EN VOZ ALTA Y SINQuETU LE ENTIENDAS MUYBIEN LOQUEDICE.

Estoy hablando, por supuesto, de los asquerosos correos electrónicos.

Los email son una especie de híbrido entre una conversación informal y una carta ordinaria, y así nos va, que no sabemos cómo tratarlos. Están las personas que los redactan como si pagaran por cada letra que envían, y las que no diferencian entre “asunto del mensaje” y “cuerpo del mensaje”.

Imagen sacada de un libro de texto de quinto de primaria:

Antes se decía que comerse letras era “como si escribieras un sms”, pero ahora habría que decir “como si mandaras un whatsapp”, que es algo así como hablar estando muy borracho.

(más…)

Escribiendo un libro: Cháchara de ambiente

Hace poco, comentando con mi pareja el libro Los Hijos de Anansi, hablábamos acerca de las escenas que parece que no aportan nada, y que te lo están contando todo.

En ese libro de mi idolatado Neil Gaiman, me fijé, los personajes casi no se describen. Son sus actos y sus palabras quienes definen su carácter y, si me apuras, hasta su aspecto físico.

Comparando mi estilo con el de Gaiman, he podido comprobar, una vez más, que las descripciones de mis personajes son un petardo. Un bodrio. Una piedra pesada, fea y engorrosa. Hay que fastidiarse.

¡Pero tengo la solución! ¡Ya sé cómo arreglar este problema!

(más…)

Quevedo visto por otros ojos

Fundación Francisco de Quevedo

Hace unos días tuve el placer de disfrutar, en Torre de Juan Abad, de una exposición en la que casi doscientos dibujantes nos ofrecen su visión de Quevedo y su obra.

La exposición merece la pena. Mucho, en serio. Podéis ver las ilustraciones en este link. Como ocurre con este tipo de cosas, ver los originales es mucho más entretenido, ilustrativo, y quedas mucho mejor delante de tus amigos cuando sale el tema. Ya sabes, te pones las gafas sin cristales, enciendes un cigarrillo de tabaco de liar (importado), y dices:

-A mí es que los clásicos me gusta más leerlos en original.

Viva y bravo. (más…)

¿Aprender a escribir? ¿Para qué?

Hace unos días un tipo, citando a otro tipo, decía en un artículo que el 99,9% de los talleres literarios son una estafa.

El artículo empezaba con este texto:

La semana pasada, Hanif Kureishi […] declaró que pagar dinero para aprender a escribir era un absurdo y que para eso sólo hacía falta leer buena literatura. Es un viejo debate, con una respuesta clara. Kureishi tiene razón.

Si te interesa el tema, aquí tienes una buena réplica.

No voy a darle vueltas al molino, porque este debate es agotador. Los argumentos que se suelen utilizar para justificar que los talleres no sirven para nada son los siguientes:

(más…)

Estilo, estilo, estilo.

Una vez, participando en un curso para aprender a escribir microrelatos (creo que ya lo he contado alguna vez), me dijeron que no había encontrado mi voz al escribir, que cuando me comunicaba por correo electrico, o en foros de Internet, solía ser mucho más distendido y ameno de lo que era escribiendo relatos.

Es decir, con otra palabras, me dijeron:

Con lo majo que pareces en el foro, hay que ver lo plomazo que son tus relatos.

Descripción gráfica de un relato mío.

(más…)

Página siguiente » « Página anterior